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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Gays en el ejército: en Latinoamérica el cambio empezó antes.

BBC-Mundo / 22 de diciembre de 2010

Mientras EE.UU. se apresta a enterrar la ley que prohíbe la presencia de homosexuales declarados en las fuerzas militares, en América Latina los primeros pasos en ese sentido ya fueron dados por Colombia, Argentina, Uruguay y Perú.

Al menos cuatro países sudamericanos ya empezaron a recorrer el camino por el que comenzará a andar Estados Unidos a partir de la derogación de la ley que prohíbe la presencia de personas abiertamente homosexuales en las Fuerzas Armadas.

Aunque con distintos grados de avance, los primeros pasos en ese sentido ya fueron dados por Colombia, Argentina, Uruguay y Perú.

En Washington, el presidente Barack Obama se apresta a promulgar la reforma legal aprobada la semana pasada en el Congreso que no es otra cosa que el fin de la norma conocida como Don’t ask, don´t tell (No preguntes, no lo cuentes).

Esta ley, que data de los tiempos de la administración de Bill Clinton, en la década de 1990, establecía la expulsión de cualquier militar en servicio, cuya homosexualidad se hiciera pública.

Se estima que más de 10 mil personas fueron retiradas desde entonces de las Fuerzas Armadas estadounidenses, según denuncian organizaciones defensoras de los derechos de gays y lesbianas.

La mayoría de los países del mundo conocieron prohibiciones similares, aunque son varios los que comenzaron a remover ese tipo de legislación.

Cuestión de principios

En América Latina, Colombia eliminó las restricciones de su Reglamento de Régimen Disciplinario para las Fuerzas Militares en 1999, a raíz de un fallo de la Corte Constitucional.

En uno de los artículos del citado estatuto se establecía como "faltas al honor militar" el hecho de "vivir en adulterio o concubinato"; "asociarse o mantener notoria relación con personal que registre antecedentes penales o sean considerados como delincuentes de cualquier género o antisociales como drogadictos, homosexuales, prostitutas y proxenetas", así como "ejecutar actos de homosexualismo o practicar y propiciar la prostitución".

Cuando el tema se debatió en los estrados judiciales, el Ministerio del Interior argumentó a favor de la norma que entonces estaba vigente, afirmando que "la vida castrense debe someterse a un tratamiento diferencial a fin de que la conducta y la disciplina de los efectivos sean intachables", según se recoge en la sentencia de la Corte Constitucional de Colombia.

Para la cartera de Defensa, en tanto, la única expresión que debía eliminarse era la categoría de "antisociales" en la que se englobaba a los homosexuales. Sobre el resto del artículo cuestionado, esa institución sostuvo entonces que "como la carrera militar exige una vida digna que genere respeto por parte de los ciudadanos, el régimen disciplinario que la cobija trasciende las fronteras de la juridicidad para pasar a las de la eticidad".

Necesidad de nuevas leyes

Tanto en el caso colombiano como en otros que le siguieron, los cambios se produjeron a partir de pronunciamientos judiciales que declararon la inconstitucionalidad de tales prohibiciones, porque restringían derechos y no garantizaban la igualdad entre las personas.

En Perú hubo pronunciamientos en similar sentido que fueron destacados en diversas publicaciones de defensores de los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, pero según organizaciones locales aún faltan avances en materia legal.

"Lo que hubo hace algunos años fue una sentencia del Tribunal Constitucional por una acción de inconstitucionalidad de la Ley Orgánica de Justicia Militar que inició la Defensoría del Pueblo. Entonces declararon que varios artículos eran inconstitucionales y uno de ellos era el que penalizaba la homosexualidad dentro de las fuerzas militares", relata en diálogo con BBC Mundo Crissthian Olivera, director ejecutivo del Movimiento Homosexual Lima.

Olivera también enumera otras sentencias similares referidas a las fuerzas policiales pero critica que "el Estado no ha hecho nada para una nueva Ley de Justicia Militar" que reemplace a la que fue objetada por el Tribunal Constitucional.

El dirigente también cuestiona una norma sobre justicia policial "sancionada hace un año o un año y medio".

Según Olivera, esa ley "establece sanciones para los efectivos policiales que tengan conductas homosexuales escandalosas sin definir qué es escándalo y qué no. Si pensamos que acá hay todavía una cultura machista y homofóbica, cualquier conducta homosexual va a ser considerada de por sí escandalosa".

Nuevos códigos

En 2008, el Congreso argentino sancionó por unanimidad un nuevo Código de Justicia Militar que reemplazó al que databa de 1951 y que había sido declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia. La antigua ley penalizaba las prácticas homosexuales en las Fuerzas Armadas.

El coronel retirado Horacio Ballester, presidente del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA), describe que a pesar de los cambios, "en términos generales el sentimiento es de rechazo a que un homosexual integre las Fuerzas Armadas".

"Quizás esto esté muy influenciado por la época de la Primera Guerra Mundial, con la Guerra de Trincheras, donde los soldados se pasaban meses y meses en un mismo lugar; entonces el concepto era que la existencia allí de un homosexual iba a ocasionar una serie de problemas. En fin, creo que todo eso se está superando; no sólo en la Argentina, también en el mundo", le dice a BBC Mundo.

La apelación a la moral

En Uruguay un decreto firmado en mayo de 2009 por el entonces presidente Tabaré Vázquez modificó las condiciones de admisión en las escuelas de formación militar.

"La elección sexual del postulante no será considerada causal de no aptitud por las comisiones, tribunales médicos o autoridades actuantes", expresa ese documento.

Los efectivos militares en funciones en todos los casos dicen que acatan las nuevas normas, pero muchos hicieron trascender su descontento. En general las críticas provinieron de organizaciones de militares en situación de retiro desde donde expresan que la presencia de homosexuales atenta contra la "moral" de las Fuerzas Armadas y complica su operatividad.

Un caso distinto al de los citados países sudamericanos se dio en Brasil con la confirmación en los primeros meses de 2010 de la expulsión de un teniente coronel gay. Según consideró el Superior Tribunal Militar, el infirmado "denigró" a las Fuerzas Armadas por haber mantenido una relación homosexual.

El debate está servido en Estados Unidos y en varios países de América Latina y no son pocos los que creen que la generalización de los cambios es sólo cuestión de tiempo.

sábado, 7 de agosto de 2010

Estudio de la Universidad de Michigan encuentra que las relaciones homosexuales aumentan la autoestima y reducen la homofobia entre los adolescentes


La participación en una relación homosexual fortaleció la autoestima en los varones adolescentes y disminuyó la homofobia internalizada en los adolescentes que se identifican como homosexuales o bisexuales, según indica un nuevo estudio.

Sorprendentemente, para los mismos adolescentes el tener una relación sexual con una persona del género opuesto no afectó la autoestima, la depresión o la ansiedad, añadió el estudio.

En la adolescencia las relaciones de pareja son críticas para el desarrollo de la identidad sexual y social, dijo José Bauermeister, profesor asistente en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan. Y son aún más importantes para los jóvenes de minorías sexuales dado que existe un estigma acerca de su orientación sexual. Hay estudios que han demostrado que los adolescentes de minorías sexuales pueden sufrir más angustia psicológica, victimización, amenazas físicas y violencia, y que los adolescentes homosexuales y bisexuales que ocultan su sexualidad pueden tener una pobre imagen de sí mismos o una homofobia internalizada. Esto a menudo lleva a la depresión y la ansiedad, según los estudios.

El equipo investigador de Bauermeister se propuso determinar la influencia de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y las relaciones sexuales entre personas de sexo opuesto sobre los síntomas de depresión, ansiedad, homofobia internalizada y auto estima a lo largo del tiempo en 350 adolescentes homosexuales o bisexuales de tres centros de atención a homosexuales, bisexuales y transgénero en la ciudad de Nueva York.

Los efectos protectivos de las relaciones homosexuales son diferentes para los varones y las muchachas, dijo Bauermeister, quien supervisa el Laboratorio de Sexualidad y Salud del Sistema de Salud Pública. Una relación homosexual es protectora en el sentido de que reduce la homofobia internalizada para las jóvenes aún después de apenas una sola relación. Para los varones la relación homosexual es protectora en el sentido de que eleva la auto estima, pero la relación debe ser prolongada, añadió.

Los investigadores se mantuvieron en contacto con los participantes en el estudio durante dos años después de la entrevista inicial.

Bauermeister se sorprendió por el escaso efecto que la participación en relaciones heterosexuales tenía sobre el grupo de jóvenes en el estudio. Esto contrasta con la literatura existente.

“De hecho, yo esperaba ver una asociación más clara entre la angustia psicológica y la relación con una persona del sexo opuesto”, añadió. “Pero no hubo una asociación con la autoestima, la depresión o la ansiedad. La literatura al parecer indica que la creación de un vínculo con un compañero o compañera puede ser protectiva. Sin embargo encontramos que el tener una pareja del sexo opuesto no es protectivo, pero tampoco es dañino”.

Las relaciones heterosexuales sí incrementaron la homofobia internalizada en los varones, pero esta vinculación desapareció a medida que los jóvenes crecieron. El equipo investigador consideró también otros tipos de relaciones en su análisis. “Existe también un efecto protectivo de socializar con amigos. Una vez más, esto parece ir acompañado de un incremento de la autoestima para los varones y una disminución de la homofobia internalizada en las chicas”, dijo Bauermeister. “Aquí parecen importar todos los tipos de relaciones”.
¿Conclusiones?

“Las personas que proveen servicios y cuidan de los jóvenes de minorías sexuales necesitan crear ambientes de apoyo en los cuales los chicos y las chicas puedan hablar y asentar su identidad sexual, lo cual puede incluir sus experiencias de relaciones con personas del mismo sexo y del sexo opuesto”, dijo Bauermeister.

El artículo “Relationship trajectories and psychological well-being among sexual minority youths”, se publicará en la revista Youth and Adolescence en agosto.

Contacto (español): Vivianne Schnitzer
Teléfono: (734) 615-1563

Contacto (inglés): Laura Bailey
Teléfono: (734) 647-1848

FUENTE: http://www.umich.edu/Es/news/10/pr100727.php

miércoles, 16 de junio de 2010

Los crímenes de odio contra gays se duplicaron en Canadá en los últimos años.

por Tobi Cohen, Canwest News Service.
Traducción al Español: Jorge Alberto Chávez Reyes


El número de crímenes de odio contra homosexuales, en particular la violencia contra hombres homosexuales, aumentó dramáticamente en 2008, según nuevas cifras dadas a conocer el 14 de junio pasado por Statistics Canada.

El estudio encontró que el número de crímenes de odio motivados por la orientación sexual se ha más que duplicado en 2008 respecto al año anterior yel número de casos es mucho mayor que el de casos de la violencia moticada por cuestiones raciales o religiosas. De hecho, tres cuartas partes de todos los crímenes contra los homosexuales involucraron violencia, en comparación con el 38 por ciento de aquellos en los que la motivación fue racial y el 25 % en el caso de crímenes motivados por la religión.

Los hombres representaban el 85 por ciento de las víctimas y la mayoría de los incidentes ocurrieron Toronto y Vancouver, según el estudio.

Si bien el aumento se debe probablemente a que más incidentes de este tipo se denuncian a la policía, Helen Kennedy, directora ejecutiva de EGALE Canadá dijo que es una alarmante realidad de que los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales canadienses conocen muy bien y que los gobiernos no pueden ignorar por más tiempo.

"El número de denuncias de estos crímenes ha aumentado y creo que este hecho está directamente relacionado con los entrenamientos que estamos haciendo con la policía y la comunidad para de animar a la gente a denunciar estos incidentes ",dijo Kennedy , señalando que un estimado de 75 por ciento de los casos sigue sin denunciarse.

"Hemos sabido durante años y años que tenemos un gran problema de violencia contra la comunidad LGBT. . . y yo no creo que el gobierno puede seguir barriendo esto bajo la alfombra y decir que tenemos en canadá una legislación muy avanzada para proteger a las comunidades LGBT (cuando) la realidad es que no estamos protegidos. "

Las cifras de Statistics Canada sugieren que las personas jóvenes, entre las edades de12 y 22 años, son responsables de seis de cada 10 crímenes de odio; la mayoría de las personas acusadas por cometer estos crímenes , tienen 17 o 18 años.

Kennedy dijo que estas estadísticas son consistente con la investigación realizada por EGALE y que los esfuerzos para revertir esta alarmante tendencia necesitan comenzar en las escuelas.

Los maestros deben estar mejor capacitados para tratar con incidentes de violencia anti-gay que surjan en las aulas y pasillos de la escuela y los jóvenes, la gente necesita recursos para poder defenderse y hablar abiertamente, dijo.

"Necesitamos planes de estudio que refleje los niños con padres gay... Necesitamos un currículo que muestr el aporte de la comunidad LGBT a través de la historia " añadió. "Hay muchotrabajo que hacer en este ámbito."

Constanza Backhouse, profesora de Derecho de la Universidad de Ottawa, que se especializa en discriminación sexual y racial, sugirió que la sociedad en su conjunto y las parejas del mismo sexo se sienten ahora más cómodas con las demostraciones públicas de afecto homosexual. Este hecho, que aún disgusta algunos, también podría explicar el aumento de los incidentes anti-gay.

"Hemos empezado a avanzar en nuestra cultura, nuestra sociedad y nuestras leyes hacia una mayor aceptación de gays y lesbianas y bisexuales realidad ", dijo.

"Los hombres gay y las lesbianas pueden ser más abiertos con su sexualidad. Pueden ser más públicamente visibles de lo que había sido antes. Ellos pueden sentirse más libres de estar juntos en espacios públicos.

"Esto(el aumento de la violencia homofóbica) puede ser un indicio de una reacción frente a esta situación".

Según Statistics Canada, las agencias policiales de todo el país informaron de 1.036 delitos de odio en 2008, un 35 por ciento más que en el año anterior.

Alrededor del 42 por ciento de todos los crímenes de odio fueron de naturaleza violenta incluyendo agresiones y amenazas , mientras que se produjeron actos de vandalismo y daño en 47 por ciento de los incidentes.

Los delitos relacionados con la orientación sexual en realidad representan sólo el 16 por ciento de todos los incidentes de odio, mientras que el 55 por ciento fueron motivados por raza u origen étnico y el 26 por ciento por la religión.

Según el informe, los incidentes por motivos religiosos aumentaron un 53 por ciento, con cerca de dos tercios de los crímenes dirigidos contra Judios. La policía reportó 165 incidentes contra Judios en 2008, un 42 por ciento de aumento respecto del año anterior.

B'nai Brith de Canadá dijo que las cifrasno son una gran sorpresa y son coherentes con sus propias investigaciones.

Anita Bromberg, directora nacional de la organización de asuntos jurídicos, sugirió que los incidentes contra Judios tienden a verse influenciado por el clima político en el Oriente Medio.

Sugirió que la creciente tensión que llevó al conflicto armado en Gaza a finales de 2008 puede haber afectado también los crímenes de odio contra los Judios, y ella dijo que anticipa otro aumento en el antisemitismo como consecuencia del reciente enfrentamiento entre las fuerzas israelíes y activistas a bordo de una flotilla con destino a Gaza que resultó en nueve muertes.

"Nuestra auditoría refleja sin duda que cuando la tensión en Oriente Medio surge, también lo hacen los crímenes de odio ", dijo.

Aproximadamente cuatro de cada 10 delitos de odio en 2008 fueron reportados a la policía en Toronto y Vancouver. Tras considerar las diferencias de población, las tasas fueron más elevadas en varias pequeñas ciudades de Ontario, incluyendo Londres, Guelph, Kingston y Brantford según Statistics Canada.

Vancouver, Hamilton y Kitchener, Ontario. fueron las zonas con más altas tasas de crímenes de odio.

martes, 27 de octubre de 2009

Homosexualidad en Africa - Persecusión y Miedo

DPA - 27 de octubre de 2009

Hace una semana, los keniatas Daniel Chege Gichia, de 39 años, y Charles Ngengi, de 40, se juraron amor y fidelidad ante el registro civil londinense, sin saber las consecuencias del acto en su país de origen.

Ambos son aparentemente la primera pareja gay casada de ese país africano. Tras la difusión de la noticia, las primeras reacciones fueron mayormente hostiles. Son "una vergüenza para nuestro país", según un oyente de una radio. En cartas al director y foros de Internet se dijo que ambos habrían manchado el buen nombre de sus familias, violado mandamientos divinos y las costumbres africanas.

En Gathiru, el pueblo natal de Daniel Chege Gichia, la familia está expuesta a la vergüenza pública. Dos de sus hermanos fueron amenazados y se les instó a abandonar la aldea. "El hombre viejo ya no es el mismo y la madre teme las visitas", afirma una vecina en el diario Daily Nation sobre los progenitores.

Gichia Muchira, un tío, se muestra irreconciliable. "Lo que hizo el muchacho arruinó el nombre de la familia para siempre", lamentó.

En Kenia, al igual que en la mayoría de los países africanos, la homosexualidad abierta es ilegal. Aunque en las grandes urbes hay cada vez más gays y lesbianas que salen de las sombras y defienden su sexualidad, salir del armario sigue estando vinculado a problemas como el quiebre de amistad, la destrucción de la familia, una posible pérdida del trabajo y el rechazo social.

Hace poco semanas llegó a los titulares el caso de un parlamentario keniata, que recogió a su hijo recién titulado en el aeropuerto de Nairobi. Cuando su hijo apareció maquillado, vestido de mujer y acompañado de un amante, el legislador lo rechazó y huyó. No debió temer ser tildado de padre malo y sin corazón. Al contrario. Muchos le mostraron comprensión y simpatía.

La idea de una comunidad homosexual legal en Kenia es calificada de atea, "no africana y culturalmente inaceptable" por el arzobispo anglicano Eliud Wabukala.

"No podemos permitir una legalización en Kenia, porque aquellos que lo aceptan no están bien de la cabeza", coincidió Abdullahi Abdi, del Foro de Líderes Musulmanes. Incluso allí donde no son odiados abiertamente, los homosexuales son calificados de "enfermos" o "anormales".

Kenia no es una excepción en África. En Uganda el Parlamento debate una ley para castigar con hasta siete años de cárcel la "propagación" de homosexualidad, incluida la difusión de información científica.

La ley fomenta la denuncia de gays, lesbianas y bisexuales, y castiga la posesión de información de orientación sexual "divergente". Algunos legisladores incluso pidieron la pena de muerte para homosexuales.

Aunque en Sudáfrica las comunidades homosexuales son permitidas, grupos femeninos denuncian la violencia sexual que sufren lesbianas que son violadas para "normalizarlas". En Gambia, el presidente Yahya Jammeh pidió el año pasado a los homosexuales abandonar el país, ya que de lo contrario les "cortaría la cabeza" personalmente.